•       Pregunta Problema:
¿Es posible dar solución a las dos ideas claras que cada experto internacional está entregando para generalizar la ventaja o desventaja del mundo?
Esta pregunta realiza un enfoque hacia las ideas de los expertos Gunter Pauli y Joan Alier en donde ninguno de ellos está de acuerdo con la opinión del otro, creando confusión dentro de sus postulados, es decir que la idea de Gunter Pauli defiende el concepto de explotación minera sostenible y Joan Martínez cree que es mejor dejar los recursos bajo el suelo.


  • Tesis:
En Colombia dos expertos internacionales que conocen de cerca el propósito del actual gobierno para hacer de la minería su locomotora económica, es decir, su fuente de ingresos más grade. Dos reconocidos economistas que tienen visiones diferentes, y a veces opuestas, sobre la manera en la que el país debería manejar la explotación de sus recursos.
Por un lado, el economista catalán Joan Martínez Alier asegura que en Colombia existe “una obsesión por la locomotora minera sin contar los costos sociales y los costos ambientales”, lo que no sólo está causando daños “irreparables” a los ecosistemas sino que no representa el crecimiento económico que se anuncia.
Al otro lado de la balanza está el economista holandés Gunter Pauli, quien trajo al país el concepto de minería sostenible. Su pensamiento es que “no hay que dejar de explotar minerales, pero la mina tiene que generar valor agregado más allá de la mina”, y su propuesta contempla un modelo de mina que produce agua y elimina desechos y contaminantes.
La minería en su conjunto produce toda una serie de contaminantes gaseosos, líquidos y sólidos, que de una forma u otra van a parar al suelo.  La actividad minera no solo produce un impacto ambiental, es decir, sobre el medio ambiente. También produce lo que se denomina impacto socioeconómico, es decir, una alteración sobre los modos de vida y la economía de la región en la que se implanta, que pueden ser en unos casos positivos y en otros, negativos.

·      Argumentos:  
Esta una situación que se repite, no sólo en América Latina sino en otras regiones del mundo, como África; cuando la economía mundial crece y todavía está creciendo gasta más energía y más recursos, y los va a buscar a donde sea. Por ejemplo: se saca petróleo de los sitios en los que menos se debería sacar, como en la Amazonia nunca ha habido tanto comercio de materias primas del sur hacia el norte como ahora . En la época colonial tenían embarcaciones pequeñas y enviaban minerales, pero ahora hay barcos de petróleo y de carbón moviéndose todo el tiempo.

Esto también explica el aumento de movimientos sociales en contra de estos proyectos ya que hace diez años los indígenas uwa estaban defendiendo su territorio en contra la Occidental Petroleum Corporation y los Embera Katío contra la represa de Urra. En el pacífico la gente estaba protestando por los cultivos de palma de aceite. Sólo en Colombia habrá cien conflictos ambientales activos; Sin embargo es cierto que ahora se están discutiendo más estos asuntos, quizá porque la situación política es más pacífica. No se puede olvidar que en Colombia, los temas ambientales han estado relacionados con el conflicto armado.


·      Conclusiones:
El holandés gunter Pauli nos dice lo siguiente según su pensamiento: es que no “no hay que dejar de explotar minerales, pero la mina tiene que generar valor agregado más allá de la mina”, y su propuesta contempla un modelo de mina que produce agua y elimina desechos y contaminantes al medio ambiente. Y por el otro lado el economista catalán Joan Martínez Alier asegura que en Colombia existe “una obsesión por la locomotora minera, sin contar los costos sociales y los costos ambientales”, lo que no sólo está causando daños “irreparables” a los ecosistemas sino que no representa el crecimiento económico que se anuncia y con el que se ve más de acuerdo en la sociedad con la del  catalán Joan Martínez. Pero con la decisión que ha tomado nuestro mal gobierno de optar por la del holandés Hunter en explotar las tierras y extraer los minerales y venderlos a otros países fue una de muchas malas decisiones que toma nuestro gobierno porque puede que la economía crezca, pero al ambiente le va muy mal. Si se hiciera bien la contabilidad y se tuvieran en cuenta los daños ambientales irreparables por la extracción, el PIB no estaría creciendo el 5%, como dicen, sino que quizá está decreciendo. Aunque es cierto que la locomotora no va tan de prisa porque la gente protesta, en algunas zonas ya estaba avanzando aun antes del gobierno del presidente Santos. Colombia es un gran exportador de carbón, de más de 70 millones de toneladas al año, y se está impulsando la extracción de oro.


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